Embarazo psicológico en perras, qué es y cómo actuar

El embarazo psicológico en perras es algo que todas aquellas personas que hayan tenido, tengan o quieran tener una perrita, deben conocer.  Dicho embarazo psicológico o pseudogestación afecta, según las estadísticas, a 6 de cada 10 hembras no esterilizadas. Por ello, que los dueños conozcan de qué se trata y cómo deben actuar, es primordial para asegurar el bienestar de su mascota.

En primer lugar, debemos tener presente que la pseudogestación no es una enfermedad. Esto es algo que piensan muchas personas, pero para nada es así. Un embarazo psicológico o pseudogestación se trata de un desajuste hormonal. Dicho desajuste se produce tras la etapa de celo si la hembra no ha sido preñada.

¿Por qué se produce el embarazo psicológico en perras?

Embarazo psicológico en perras
El embarazo psicológico es un instinto heredado de los lobos

La razón real por la que se producen el embarazo psicológico en perras es la herencia genética. Los perros provienen de los lobos, animales que se agrupan en manadas. Para esta especie, la pseudogestación se trata de un mecanismo de supervivencia. Esto se debe a que si una de las lobas que da a luz enferma o muere, las demás lobas de la manada que no han sido preñadas adoptarán a esas crías. Siendo posible así que salgan adelante.

Así pues, el embarazo psicológico en perras no es más que un mecanismo natural para asegurar la supervivencia de la especie.

Por tanto, este pseudoembarazo no se debe a otra cosa que al instinto heredado de sus antepasados, los lobos.

No obstante, hoy en día, dicho mecanismo no es necesario, ya que los perros no viven en manadas, ni son salvajes. Por ello, los dueños debemos conocer las razones de este desajuste hormonal y saber cómo actuar.

¿En qué consiste la pseudogestación?

La pseudogestación ocurre dos semanas después de la ovulación cuando el óvulo no es fecundado. Realmente, el celo es una fase del ciclo estral. Cuando este celo termina, las perras que no han sido preñadas entran en una segunda fase de este ciclo, denominada «diestro». Este periodo dura dos meses, al igual que un embarazo real y, al final del diestro, el organismo de la perra comienza a generar prolactina.

La prolactina es una hormona que permite que se produzca la leche, aumente el tamaño de las mamas y aparezca la conducta maternal. Esta hormona es la sustancia que indica que existe un embarazo psicológico. No obstante, aunque todas las perras producen dicha hormona durante el diestro, no todas muestran los síntomas de una pseudogestación. Por ello, es importante que estemos atentos a otros síntomas más relacionados con la conducta.

Síntomas del embarazo psicológico en perras

La veterinaria y etóloga Gloria Fernández, al explicar los síntomas, hace especial hincapié en que no todas las perras manifiestan los mismos ni de la misma manera. No obstante, es interesante tener una noción para poder detectar un pseudoembarazo en nuestra mascota.

Embarazo psicológico en perras
La somnolencia es uno de los síntomas que indican que nuestra perra puede tener un embarazo psicológico

Para ello, vamos a hablar de los síntomas más comunes.

Uno de los síntomas más claros es la intranquilidad e irritabilidad.

Si nuestra perra se muestra con un comportamiento más nervioso o ansioso de lo normal tras el celo, puede que se deba a que está sufriendo un embarazo psicológico.

También, este desajuste hormonal puede provocar la pérdida de apetito o signos de anorexia en nuestra mascota.

Es posible, además, que nuestra perra no tenga tantas ganas de realizar tanto ejercicio como antes. Puede que se encuentre más cansada y pase más tiempo durmiendo. Lo cual puede provocar un aumento del peso, algo que se relaciona directamente con el hecho de que atraviese una pseudogestación.

El aumento de tamaño de las mamas y la segregación de un líquido similar a la leche así como un cambio muy brusco en el comportamiento son dos de los síntomas más claros y comunes que se dan cuando nuestra hembra tiene un embarazo psicológico. Así como el desarrollo de la conducta maternal.

De hecho, Gloria Fernández apunta que en algunos casos, es posible que la hembra llegue a experimentar contracciones uterinas similares a las que suceden durante el parto. Ya que, para ella, este será el momento de dar a luz. De cualquier forma, siempre debemos tener en cuenta que dependerá de la intensidad de la pseudogestación que nuestra perra sienta los síntomas de una forma más o menos real.

Por último, debemos hablar de la duración del embarazo psicológico en perras. En situaciones normales, los síntomas desaparecen tras 2 o 3 semanas. No obstante, si persisten más de 4 semanas, o si nuestra perra se encuentra muy alterada lo ideal es acudir a un veterinario. Estos profesionales sabrán si es necesario recetarle alguna medicación.

¿Cómo afecta la pseudogestación a las perras?

Para responder a esta pregunta, debemos centrarnos en dos ámbitos fundamentales. En primer lugar, debemos tener en cuenta la salud, y, en segundo lugar, el comportamiento.

Embarazo psicológico en perras
Durante el desarrollo de la conducta maternal, puede que nuestra perra adopte peluches a modo de crías

En cuanto a la salud, debemos saber que una pseudogestación no supone una amenaza grave. Realmente, el embarazo psicológico dará problemas únicamente cuando la perra produzca demasiada leche. Si esta producción es excesiva, puede que nuestra mascota desarrolle mastitis.

Esta enfermedad se trata de una infección bastante dolorosa, causada por la obstrucción de los conductos de leche en las mamas. Por lo demás, no se ha demostrado que la pseudogestación pueda provocar otros problemas de salud.

En cuanto al comportamiento, los dueños debemos saber que las hembras presentarán actuaciones relacionadas con la maternidad. Estos comportamiento serán los mismos que se manifiestan en perras preñadas antes y después del parto.

Por ello, podremos observar que nuestra perra prepara un nido donde dar a luz y tener a sus cachorros. Además de elegir objetos, que generalmente serán juguetes, para adoptarlos como si fueran cachorros.

Es posible que durante este tiempo se sientan irritadas e intranquilas. Independientemente de cómo sea el carácter normal de nuestra perra, puede llegar a mostrarse incluso agresiva. Algo característico de las perras que dan a luz, ya que es una actitud que les sirve para proteger a sus crías.

Y yo ¿qué debo hacer?

Cuando pensamos que nuestra perra puede estar experimentando una pseudogestación, lo primero que debemos hacer es descubrir si se trata de un embarazo real. En algunos casos, puede que nuestra perra haya quedado embarazada de verdad y no se deba a un desajuste hormonal. Para ello, lo más recomendable es acudir a un profesional.

En caso de que estemos seguros de que se trata de un embarazo psicológico, hay una serie de actuaciones que ayudarán a nuestra perra a superar esta etapa. Según Gloria Fernández, no se debe dejar que la hembra adopte la conducta maternal. Es decir, debemos impedir que construya el nido y que adopte objetos a modo de crías. De esta forma, para la perra será mucho más fácil entender que no está realmente embarazada. Por lo que la etapa de diestro no provocará la pseudogestación.

Embarazo psicológico en perras
Aumentar ejercicio físico con largos paseos o juegos hará que nuestra perra supere la pseudogestación más rápidamente

Por otra parte, aumentar el nivel de ejercicio también será positivo para nuestra mascota. Esto se debe a dos motivos. El primero de ellos es que el ejercicio activa el proceso generador de hormonas, lo que hará que este desajuste que causa el pseudoembarazo se solucione más rápidamente.

El segundo motivo es que nuestra perra se sentirá más cansada, por lo que su carácter será más tranquilo; evitando así la irritabilidad, nerviosismo y agresividad.

Otra medida que tenemos que tomar es evitar que ella misma se lama las mamas. Si nuestra hembra está produciendo leche, no debemos dejar que se lama, ya que esto aumentará el nivel de producción. Lo cual puede provocar mastitis, como hemos mencionado anteriormente.

En ocasiones, será necesario usar un collar isabelino para evitarlo. Pero esto es mucho mejor que arriesgarnos a que nuestra mascota contraiga una infección mamaria.

Solución

Realmente, la única solución definitiva que existe es la esterilización. Una vez que la hembra es esterilizada, no volverá a sufrir el desajuste hormonal que puede producirle el embarazo psicológico. Sin embargo, si no queremos esterilizar a nuestra perra; es muy probable que a lo largo de su vida experimente al menos una pseudogestación.

Por último, no debemos olvidar que un embarazo psicológico en perras se trata únicamente de una etapa. No debemos darle más importancia de la que merece, aunque sí es positivo que aumentemos la atención que normalmente prestamos a nuestra hembra. Cada perra manifestará esto de una forma diferente, por tanto, nadie mejor que nosotros podrá notar alguna anomalía en su comportamiento.

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