La dura realidad que se esconde detrás de la venta de cachorros

Se acercan las fiestas navideñas y por ello aumentan las exhibiciones de animales en los escaparates de las tiendas. El objetivo es impulsar la compra de mascotas y satisfacer los deseos de los más pequeños. Sin embargo, en ocasiones, detrás de la compra-venta de cachorros se esconde una cruel realidad: criaderos ilegales, documentos falsificados y una gran lista de patologías en los animales.

Una gran cortina de humo

Durante esta época festiva aumenta la compra impulsiva de animales con la intención de tener el regalo perfecto por Navidad. Pero antes de comprar un cachorro párate a pensar en las condiciones en las que se encuentra.

Venta de cachorros
Los traumas que se quedan en los cachorros son casi irreversibles

Los animales permanecen en un espacio reducido entre papeles de periódico llenos de los residuos de sus propias necesidades hasta que llame la atención de algún comprador y este se lo lleve a casa. Mientras tanto, no pasean, no socializan y sufren estrés por estar aislados.

Las condiciones en las que se encuentran en las tiendas tienen efectos negativos en el posterior comportamiento del animal ya que durante sus primeros meses de vida ha estado encerrado, periodo fundamental en el desarrollo del can.

En la mayoría de las tiendas, tienen el mismo espacio para dormir, hacer sus necesidades, alimentarse y jugar. Todo esto genera sentimientos de frustración o miedo que desembocan en traumas, falta de habilidades sociales tanto con otros animales como con las personas y problemas de agresividad o de hiperactividad.

Todo esto sin contar que, en ocasiones, se venden con enfermedades que se ocultan al comprador y/o sin las vacunas necesarias (y obligatorias).

Pero además, al ser una compra impulsiva, en muchas ocasiones se abandona al animal cuando los dueños se cansan de él. O bien se lo dan a otras personas, lo cual supone un nuevo periodo de adaptación para el perro.

Condiciones en las que viven

Venta de cachorros
La compra impulsiva de cachorros conlleva muchos abandonos

En España no contamos con una ley nacional que regule los “núcleos zoológicos” donde se encuentran los animales. Estos son albergues, clínicas, residencias, criaderos, centros de adiestramiento y locales de venta y recogida de perros.

Es decir, todo establecimiento que mantenga a los animales de forma temporal. Estos lugares deberían contar con unas instalaciones idóneas para cubrir todas las necesidades de los animales.

Pero no hay leyes nacionales de protección del animal. Por este motivo, las comunidades autónomas son las que imponen sus propias reglas y cada una tiene una normativa diferente.

A estos “núcleos zoológicos” se les exige tener las condiciones higiénicas adecuadas, zonas de cuarentena, atención veterinaria y un equipo especializado y capacitado para tratar a las crías. Además, los dueños de estos establecimientos están obligados a mantener los registros pertinentes con todos los datos del animal y su procedencia, las fechas de entrada y salida del núcleo y la cartilla sanitaria actualizada con las vacunaciones. Sin embargo, son muchos los lugares que han sido sancionados por no cumplir los requisitos precisados.

A pesar de que la ley española prohíbe el transporte de cachorros menores de tres meses y sin la vacuna contra la rabia, en el tráfico clandestino se les falsifica la cartilla de nacimiento y la sanitaria. Seprona, unidad de la Guardia Civil especializada en el Servicio de Protección de la Naturaleza, ha interceptado alijos ilegales con cachorros que provienen de mafias de países del este.

Los criaderos de los que provienen los cachorros se encuentran en unas paupérrimas condiciones higiénicas, se mantienen con enfermedades, mal alimentados, hacinados y en muchas ocasiones encerrados sin permitirles ver la luz del sol. Asimismo, a las hembras las utilizan para parir camada tras camada hasta que dejan de serles útiles y se deshacen de ellas.

El trayecto

En los camiones en los que se trasladan desde los países del este, en su mayoría desde Eslovaquía, se transportan enjaulados tanto perros y gatos como tortugas y pájaros.

Se llega a transportar hasta 300 animales en un mismo vehículo.

En las 26 horas que dura el trayecto, en las que se les proporciona agua cada dos horas, los animales sufren estrés y traumas prácticamente irreversibles.

Las defensas de los cachorros disminuyen y desarrollan patologías bacterianas, parasitarias o víricas como el parvovirus o el moquillo canino, al estar en contacto con otros animales enfermos durante el trayecto.

Se trata de un negocio ilegal en el que Europa consigue 1.300 millones de euros anuales vendiendo alrededor de 46.000 perros.

Casos reales de venta de cachorros

En una de las mayores cadenas de centros comerciales de España, como es El Corte Inglés esto es una práctica habitual. Concretamente en el de Madrid, expusieron cachorros de todas las razas en escaparates para el deleite de las familias. Los animales permanecían en los mostradores desde las diez de la mañana que abría la tienda, hasta las diez de la noche, hora en la que cierran sus puertas.

Venta de cachorros
Sufren estrés, traumas y enfermedades

Otro ejemplo. Una pareja compró a un labrador retriever en una tienda de Madrid por un coste superior a los 500€. Al día siguiente, la perrita comenzó a tener vómitos y diarreas. Cuando la llevaron al veterinario le diagnosticaron parvovirus, una gastroentiritis hemorrágica de alta gravedad. Al mes de la compra se vieron en la obligación de sacrificarla.

Por otro lado, cuando se compra un animal para satisfacer los deseos de los hijos se le trata como si fuera un juguete.

Esto implica que no se le dé la educación que necesita un perro y desemboca en malos comportamientos. Así, son abandonados miles de perros cuando los dueños no son capaces de reeducarlos, momento en el que deja de importar su raza o el importe que hayan pagado por él.

En Toronto, Los Ángeles o Chicago, entre otros, ya se ha prohibido la venta de animales y su exhibición en escaparates con fines comerciales.

En España, solamente en Cataluña y algunos ayuntamientos, como el de Zaragoza, han dado el paso para prohibir la exposición de los animales en las tiendas.

No compres, adopta

La Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Madrid ha afirmado que se abandonan alrededor de 300.000 animales de compañía cada año, es decir, uno cada tres minutos. Esta cifra no contempla a aquellos que no entran en el registro porque al ser abandonados mueren por atropello, inhibición y hambrunas o abatidos.

Todos los expertos y dedicados a los animales concluyen que lo mejor es la adopción. Las asociaciones, los albergues y las protectoras de animales se desviven por mantenerlos en buenas condiciones tanto higiénicas como anímicas, manteniendo los documentos en regla, los animales esterilizados y con todas las vacunas al día.

Ayúdanos a concienciar a tus amigos de que no se dejen llevar por los expositores de las tiendas, sino que adopten a los cachorros. Comparte esta información porque es la única vía para acabar con este cruel negocio. Los perros te lo agradecerán.